Por Esteban Chiacchio

YouTuber, broker de bolsa, analista económico y escritor. Desde la cuarentena, y por Skype, Ramiro Marra atendió nuestro llamado y nos contó sobre que hacer y que esperar en este inédito proceso. También opinó sobre el trato con su público y fue categórico cuando se lo consultó sobre una (nueva) candidatura. Leé, o escuchá, el mano a mano.

 

¿En qué consiste ser broker de bolsa?

 

Somos los intermediarios de los inversores en la bolsa. Cuando alguien quiere invertir en la bolsa, necesita un bróker, que es el que garantiza, liquida e intermedia en la operación.

 

¿Cómo te iniciaste en dicha disciplina?

 

Tradición familiar. Mi padre siempre se dedicó al a bolsa y a través de sus hijos pudo cumplir su sueño de ser bróker de bolsa. Junto a mis hermanos pusimos el esfuerzo suficiente para lograrlo.

 

¿Cómo mutó tu trabajo en base a la actual pandemia?

 

Tuvimos que trasladar todos los puestos de trabajo de la empresa hacia el home office. Por suerte el mercado sigue. Pero está pegándole fuerte la incidencia que tiene la pandemia en la economía, y están bajando. Pero se puede seguir trabajando a pesar del contexto actual.

 

Se habla de la dicotomía vidas/economía. ¿Qué te genera?

Me parece incompleto. Se pone el concepto de vida por encima de la economía, cuando la economía también es vida. De la economía también vive la gente. Sin economía no tenemos trabajo. Sin trabajo es difícil mantenerse vivo. Son difíciles las decisiones que tiene que tomar el gobierno, pero tienen que entender que todo es vida. No debe tomar decisiones totalmente absolutas. Si es para el caso, cancelemos autos, camiones y trenes porque se mata gente. Hay que buscar un punto medio o el remedio será peor que la enfermedad.

 

¿Cuál es la estrategia que prevalecerá al final de todo?

No queda otra que quedarse en casa. El Estado debe liderar esta solución. En algún momento deberán entender que hay otras consecuencias. Si no empiezan a medir los límites de lo que es el remedio, nos puede costar caro en el futuro.

 

¿Qué te genera el planteo económico del gobierno?

No hay ningún planteo económico. Solo hay un planteo sanitario. Se está trabajando sobre una pata demasiado fuerte, y se está dejando otras, cuando para sostener una mesa necesitas varias patas, no una sola.

 

Más allá del contexto actual, en una situación de normalidad, ¿qué aspecto positivo ofrece la Argentina para un inversor?

 

Las oportunidades. Lamentablemente, en río revuelto siempre hay oportunidades para los negocios. A veces oportunidades demasiado cortoplacistas, nos gustaría tener oportunidades de mediano y largo plazo. Siento que las medidas siempre son cortoplacistas, electoralistas y nunca son previsibles. Nunca se previó un problema sanitario como este. Parece difícil juzgarlo hoy, pero en algún momento hay que juzgar donde estuvo el Estado para evitar estas cosas.

 

¿Hay alguna sociedad que te inspire para lo que querés aplicar en el país?

 

No quiero encasillar solamente en poner un ideal, porque los ideales son como la vida de uno, el contexto de cada uno es diferente. La Argentina tiene un montón de cosas para aprovechar que nunca se terminan de aprovechar, porque los intereses políticos hacen que no se pueda pensar en el largo plazo. Que todas las políticas sean de corto plazo. Como pasa en esta pandemia: Se piensa en políticas de corto plazo, pero no que puede pasar en el largo plazo.

 

¿Qué sucede con la interacción entre el economista y la política?

A veces la economía dice lo que los políticos no quieren escuchar. Los economistas van para un lado y los políticos para el otro. Siempre hay excepciones de los dos lados. Pero son dos mundos que a veces no se pueden encontrar. Todos sabemos que la política va de la mano de la economía, pero no de los individuos que se dedican a la política y los individuos que se dedican a la economía. Siempre hay una contraposición entre esos individuos, cuando tienen que ir de la mano. La economía necesita de la política y la política necesita de la economía. Y no se comporta de esa manera.

 

El año pasado fuiste candidato en la Ciudad de Buenos Aires por el espacio que lideraba Roberto Lavagna. ¿Cómo fue la cocina de dicha decisión?

 

Fue porque creo que las grietas no suman, sino que complican el desarrollo de un país. Si uno toma lo mejor de lo que está pasando con la pandemia, es que se está cerrando la grieta. Pero por necesidad. Tendría que haber sido por conciencia. Creo eso es lo que representa Roberto Lavagna en cuanto que hay que no hay que tener tantas diferencias, sino más puntos de acuerdo.

 

¿Vas a competir en 2021?

Creo que es muy temprano para hablar del 2021 cuando estamos en el medio de una crisis y social demasiado fuerte e histórica para la humanidad.

 

¿Cuál es el público que más te consume?

 

Los jóvenes. Son los que más mensajes me mandan y más interesados están en escuchar una voz diferente. Una voz descontracturada que les hable de la manera de salir de esto con optimismo. A veces el pesimismo nos lleva a entrar en un círculo vicioso que no nos lleva a ningún lado.

 

¿Qué futuro te imaginás cuando sean adultos?

En algún punto ya son adultos. El mundo moderno hacen que se conviertan en adultos muy temprano: Las responsabilidades cada vez son mayores para todos, y todos son más conscientes de la realidad. Hay que destacar que gracias a la tecnología estamos todos más conectados. Y los jóvenes lo usan como una herramienta de poder para poder sacarnos de este problema que vivimos contante en la Argentina.

 

¿Qué se encuentra uno en tu libro Como Hacer Guita?

La idea del libro es poder hablar de plata sin prejuicios, sacarnos en el tabú. Saber para que, como y porque necesitamos plata. Como trabajar dignamente una vez que tenemos plata, como ahorrar y como invertir. De eso se trata también el desarrollo de un país: Que cada individuo sepa como debe utilizar el dinero.

 

¿Hay alguna recomendación en específico para quien ingresa a la economía en este contexto?

Estos momentos son históricos para las inversiones. El mercado siempre recupera, la economía siempre recupera. Necesitamos encontrar el punto mínimo, que puede suceder en un mes, dos meses. En unos años, esto será parte del pasado. Y ahí pudimos haber conseguido buenas inversiones y buenos rendimientos. Ahí vamos a poder haber conseguido buenas inversiones y rendimientos. Pensar en el día después a la pandemia. Sin optimismo tampoco vamos a poder salir.

 

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

clear formPost comment